Las averías de coche más comunes en verano y cómo prevenirlas
- 11 de agosto de 2025
- Actualidad GarantiPRO
El calor del verano y los viajes largos aumentan el riesgo de averías en el coche. Saber cuáles son las más comunes y cómo prevenirlas es clave para disfrutar de unas vacaciones seguras y sin imprevistos.
GUÍA COMPLETA
- ¿Por qué el calor aumenta las averías?
- 1. Batería: un fallo inesperado en pleno viaje
- 2. Sistema de refrigeración: protección contra el sobrecalentamiento
- 3. Aire acondicionado: confort y seguridad al volante
- 4. Aceite y transmisión: el calor acelera el desgaste
- 5. Neumáticos: el riesgo invisible del asfalto caliente
- 6. Otros fallos frecuentes en verano
- Garantiplus: tu aliado contra las averías de verano
- Consejos para evitar averías en verano
Con la llegada del verano, millones de conductores españoles se lanzan a la carretera para disfrutar de sus vacaciones. Sin embargo, las altas temperaturas, los viajes largos y el uso intensivo del aire acondicionado convierten esta época en el momento del año con mayor riesgo de averías. Las olas de calor provocan un aumento significativo de fallos mecánicos, muchos de los cuales pueden evitarse con una revisión preventiva.
¿Por qué el calor aumenta las averías?
Las altas temperaturas afectan directamente a componentes esenciales del vehículo: aceleran el desgaste de la batería, elevan la presión de los neumáticos, reducen la eficacia de los líquidos y ponen a prueba el sistema de refrigeración. Además, los trayectos más largos y la sobrecarga del coche incrementan el riesgo de fallos.

1. Batería: un fallo inesperado en pleno viaje
La batería es uno de los elementos más afectados por el calor, aunque su fallo suele asociarse al invierno. Las altas temperaturas aceleran el deterioro químico, provocan evaporación del electrolito y aumentan el riesgo de sobrecarga, sobre todo en vehículos con más de tres años. Una batería en mal estado puede dejar el coche inmovilizado en cualquier lugar. El coste de sustitución oscila entre 100 y 300€.
Cómo prevenirlo: comprobar el estado y la carga de la batería, evitar arrancar con dispositivos eléctricos conectados y sustituirla si presenta síntomas de debilidad.
2. Sistema de refrigeración: protección contra el sobrecalentamiento
El motor es especialmente vulnerable al calor. Un nivel bajo de refrigerante, un radiador obstruido, fugas o una bomba de agua defectuosa pueden provocar sobrecalentamientos graves. Reparar estas averías cuesta entre 70 y 800 €, pero si se daña el motor la factura se multiplica.
Cómo prevenirlo: revisar el nivel de refrigerante antes de cada viaje largo, cambiarlo según las indicaciones del fabricante, inspeccionar visualmente manguitos y radiador, y vigilar el marcador de temperatura mientras se conduce.
3. Aire acondicionado: confort y seguridad al volante
El aire acondicionado no solo proporciona comodidad, también ayuda a mantener la concentración del conductor. En verano, el uso intensivo puede provocar fugas de gas, averías en el compresor o sobrecalentamiento del condensador. Estos fallos pueden requerir reparaciones costosas que superan los 1.000€.
Cómo prevenirlo: realizar una recarga de gas antes de la temporada de calor, limpiar o sustituir el filtro antipolen y comprobar que el sistema enfría correctamente.
4. Aceite y transmisión: el calor acelera el desgaste
Las altas temperaturas reducen la viscosidad del aceite, lo que disminuye su capacidad de lubricar adecuadamente el motor y la transmisión. Un aceite degradado puede provocar un desgaste prematuro de piezas internas e incluso la rotura de componentes esenciales. Las reparaciones de motor o caja de cambios pueden superar los 3.500 €.
Cómo prevenirlo: cambiar el aceite y el filtro siguiendo las recomendaciones del fabricante y utilizar el tipo de aceite adecuado para cada motor.
5. Neumáticos: el riesgo invisible del asfalto caliente
El asfalto caliente incrementa la presión interna de los neumáticos, aumentando el riesgo de reventones, especialmente si están desgastados o presentan grietas. Un fallo en carretera no solo supone un gasto económico, que oscilan van de los 100 a 800€, también puede poner en peligro la seguridad de los ocupantes.
Cómo prevenirlo: comprobar la presión en frío, revisar la profundidad del dibujo (mínimo 1,6 mm) y sustituir los neumáticos que presenten daños visibles.
6. Otros fallos frecuentes en verano
- Sistema de frenos: el calor degrada el líquido de frenos, lo que aumenta la distancia de frenado. Conviene cambiarlo cada dos años y revisar el estado de pastillas y discos.
- Válvula EGR: en verano se acumula más suciedad, lo que puede reducir su eficacia. Limpiarla periódicamente evita problemas.
- Averías eléctricas: el uso de múltiples dispositivos conectados puede sobrecargar el alternador. Es recomendable evitar enchufar demasiados aparatos a la vez.
Garantiplus: tu aliado contra las averías de verano
Aunque la prevención es clave, hay fallos que pueden aparecer sin previo aviso. En estos casos, contar con una garantía mecánica GarantiPLUS ofrece tranquilidad y protección económica.
Las garantías mecánicas de GarantiPLUS cubren los principales elementos mecánicos, eléctricos y electrónicos del vehículo, incluyendo motor, caja de cambios, sistema de refrigeración y componentes esenciales para la conducción.
Además, GarantiPLUS ofrece asistencia en carretera y una gestión rápida de las incidencias, algo esencial cuando la avería se produce lejos de casa, en plena época de vacaciones. Es una solución pensada tanto para particulares como para profesionales de la compraventa de vehículos, aportando valor añadido y seguridad en cada trayecto.
Consejos para evitar averías en verano
- Realizar una revisión completa antes de iniciar el viaje.
- Conducir en horas menos calurosas y evitar sobrecargar el vehículo.
- Aparcar a la sombra y ventilar el habitáculo antes de encender el aire acondicionado.
- Llevar siempre agua, chaleco reflectante, triángulos y un cargador portátil.
- Mantener la ITV al día para garantizar que el vehículo está en condiciones óptimas.








